DERECHOS DE REFUGIADOS Y MIGRANTES

Cada día, en todo el mundo, hay personas que deben tomar la decisión más difícil de su vida: abandonar su hogar en busca de una vida mejor.
Amnistía Internacional lleva decenios trabajando con personas refugiadas y migrantes. Ha contribuido a impedir la devolución de personas refugiadas a países donde puedan sufrir persecución y a proteger a las personas migrantes más vulnerables de la explotación y los abusos de sus empleadores y de quienes se dedican a la trata y el tráfico ilícito de personas.

Los trabajadores migrantes, vulnerables y sin su sistema de apoyo habitual, a menudo acaban cobrando una miseria por dejarse la piel. Numerosos casos de los que tenemos constancia equivalen a esclavitud. A algunos países sencillamente parece no importarles lo suficiente proteger a las personas migrantes que trabajan en el servicio doméstico.

Amnistía Internacional pide:
Las personas migrantes
• deben ser protegidas de la violencia racista y xenófoba;
• deben ser protegidas de la explotación y el trabajo forzoso;
• no deben ser detenidas sin un motivo legítimo ni expulsadas del país;
• no deben ser discriminadas.
Las personas refugiadas
• no deben ser obligadas a regresar a un país en el que corren el riesgo de sufrir abusos contra los derechos humanos;
• deben ser reasentadas cuando se hallen en una situación vulnerable;
• no deben ser discriminadas;
• deben tener acceso al trabajo, a tener un alojamiento y a recibir una educación;
• deben poder circular libremente y mantener sus documentos de identidad y viaje propios.

Las personas solicitantes de asilo
• deben poder entrar en un país para solicitar asilo;
• no deben ser devueltas a un país en el que estén en situación de riesgo;
• deben tener acceso a procedimientos de asilo justos y efectivos, y si son devueltos a un país, la devolución debe hacerse de modo seguro y con dignidad;
• deben tener acceso a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) si lo necesitan o desean hacerlo.
DATOS Y CIFRAS
230M
Más de 230 millones de personas viven fuera del país donde nacieron. Eso supone aproximadamente el 3 por ciento de la población mundial.
14,2M
Se calcula que al final de 2013 había en el mundo unos 14,2 millones de personas refugiadas
10M
10 millones de personas en todo el mundo son “apátridas”: ningún país les reconoce como ciudadanos.
33,3M
Aproximadamente 33,3 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, pero permanecen dentro de su propio país (personas internamente desplazadas).