27 junio 2011
Historias que inspiran: Qusay Abdel Razaq Zabib
Qusay Abdel Razaq Zabib, ex agente de policía, llevaba detenido sin cargos ni juicio en una cárcel iraquí desde 2008 y se preveía que iba a estar allí mucho más tiempo. cuando, en septiembre de 2010, Amnistía Internacional publicó un informe sobre detenciones en Irak utilizando su caso para ilustrar la situación en que se encuentran miles de personas como él. Emitimos varias acciones, que movilizaron a activistas de todo el mundo y, tres meses después, Qusay quedó en libertad.
Qusay Abdel Razaq Zabib, de 36 años, trabajaba como policía en la aldea de Uwaynat, cerca de Tikrit, en el norte de Irak, cuando las fuerzas estadounidenses lo detuvieron en julio de 2008 por sospecharse su colaboración con grupos armados opuestos al gobierno iraquí y a la presencia de las fuerzas estadounidenses en Irak

Qusay continuó bajo la custodia de Estados Unidos hasta marzo de 2010, cuando el control de la cárcel en la que estaba detenido se transfirió al gobierno de Irak. A pesar de este cambio, y de que las autoridades estadounidenses recomendaron que fuera puesto en libertad, siguió encarcelado.

"Es responsabilidad del gobierno estadounidense ponerme en libertad -declaró a Amnistía Internacional desde la cárcel en julio de 2010- porque fueron sus fuerzas las que me arrestaron y estoy detenido sin que se haya presentado cargo alguno contra mí."

En septiembre de 2010, Amnistía Internacional lanzó una campaña contra la detención prolongada sin cargos ni juicio en Irak, utilizando para ilustrar el tema el caso de Qusay Abdel Razaq Zabib, que apareció en un informe y en varias acciones de campaña. Se emitió una Acción Urgente en su favor, que hizo que miles de personas escribieran a las autoridades solicitando su puesta en libertad.

A finales de 2010, la familia de Qusay Abdel Razaq Zabib descubrió que la Dirección General de Lucha contra el Terrorismo de la ciudad de Nayaf, en el sur de Irak, al parecer lo había confundido con otro hombre del mismo nombre. La familia consiguió un certificado de la Dirección General en el que se afirmaba que Qusay no era el hombre que buscaban.

El 30 de diciembre, Qusay Abdel Razaq Zabib fue puesto en libertad. En declaraciones a Amnistía Internacional en enero de 2011 dijo que no había sido torturado ni maltratado bajo custodia, y añadió: "Sé que Amnistía Internacional hizo campaña en mi favor y quiero darles las gracias por ello".

Qusay Abdel Razaq Zabib se ha reunido con su familia y tiene intención de reincorporarse a la policía de Irak.