04 septiembre 2015
Grecia: Ataques a refugiados que soportan "condiciones infernales" en Kos

La visita de hoy de los comisarios europeos Timmermans y Avramopoulos a la isla griega de Kos debe ir seguida de una acción inmediata para poner fin al prolongado sufrimiento de miles de refugiados que están soportando condiciones inhumanas, incluidos muchos niños; así lo ha manifestado hoy Amnistía Internacional tras la visita de investigación realizada a la isla esta semana.


Refugees and migrants on the Greek islands of Lesvos, 2015


La organización presenció anoche un violento ataque contra refugiados, y ha documentado las terribles condiciones que estas personas soportan en la isla. El equipo investigador concluyó que había hasta niños de sólo una semana de vida entre los grupos multitudinarios obligados a esperar durante días, con temperaturas asfixiantes, para ser oficialmente inscritas por las autoridades locales, y entrevistó a menores de edad no acompañados que estaban detenidos junto a adultos en condiciones deplorables.


"Los refugiados que conocimos en Kos han huido de la guerra y la persecución en países como Siria, Afganistán e Irak. Entre ellos hay niños, algunos acompañados de sus familias, pero también otros que viajan solos. Las condiciones infernales que los refugiados están teniendo que soportar y la indiferencia de las autoridades ante su terrible situación son indignantes", ha dicho Kondylia Gogou, investigadora de Amnistía Internacional sobre Grecia, quien acaba de regresar de Kos.


Atacados por matones


Durante la noche pasada, el equipo de Amnistía Internacional presenció cómo un grupo formado por 15-25 individuos armados con bates de béisbol atacaba a personas refugiadas en Kos al grito de "¡Volved a vuestros países!" y otros comentarios despectivos. Asimismo amenazaron a activistas, incluidos los miembros del equipo de Amnistía. A una activista que tomaba fotografías le arrebataron la cámara y le causaron lesiones leves. La policía no los detuvo, y los agentes antidisturbios no intervinieron hasta después de iniciadas las agresiones, y emplearon gas lacrimógeno para dispersar a la multitud.


"El violento ataque de anoche vuelve a poner con crudeza de manifiesto el peligro que corren tanto ellos como los activistas que los ayudan. Es preciso que se tomen medidas en todos los niveles para garantizar su protección", ha afirmado Kondylia Gogou.


Condiciones inhumanas en Kos


Según cálculos, había entre 3.000 y 4.000 refugiados en la isla cuando Amnistía Internacional realizó su visita. Al no haber centros oficiales de recepción, la mayoría de los refugiados soportan condiciones penosas mientras aguardan la documentación que necesitan para continuar su viaje hacia territorio continental de Grecia y más allá. Se piensa que la mayoría procede de Siria, Afganistán e Irak. En total, más de 31.000 refugiados han llegado a Kos en lo que va de año, con oleadas sin precedentes desde junio de 2015, según personal de la guardia costera griega.


La mayoría de los refugiados no pueden permitirse pagar un alojamiento y duermen en tiendas de campaña, a la intemperie, en condiciones precarias, o en un hotel en ruinas, llamado "Capitán Elías". Mientras que residentes locales y la ONG de ayuda humanitaria Médicos Sin Fronteras han proporcionado ayuda humanitaria a los refugiados, las autoridades apenas les han prestado asistencia y además han cerrado los aseos públicos.


La policía de Kos está utilizando una antigua comisaría para proporcionar documentación a estas personas antes de que abandonen la isla. El equipo de investigación de Amnistía Internacional visitó esta comisaría el 2 de septiembre y vio a unos 100 refugiados, entre ellos a una bebé de una semana de vida en brazos de su madre, que estaba sentada en el suelo de un patio. No se proporcionó agua a las personas que esperaban para obtener su documentación. El único alivio frente al intenso calor del verano era una sombrilla instalada en el centro, que sólo protegía del sol a unas cuantas personas.


Entre 200 y 300 personas más estaban esperando para entrar en la comisaría de policía; muchas dijeron que llevaban días interminables así. Un hombre de 28 años de Irak dijo que llevaba una semana esperando.


No son las autoridades quienes se ocupan de facilitar información sobre derechos y de identificar a los grupos vulnerables, sino el personal de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) destinado en la isla.


A menudo la situación se complica debido a la resistencia de las autoridades locales a establecer un centro de recepción permanente con capacidad suficiente, y también por culpa de la ausencia de una respuesta coordinada y efectiva.


A mediados de agosto, todas estas deficiencias desencadenaron una crisis cuando más de 2.000 personas fueron recluidas en condiciones inhumanas en el estadio deportivo local. Se recibieron informes según los cuales la policía había empleado fuerza excesiva contra personas refugiadas que estaban esperando su turno para inscribirse oficialmente.


Menores de edad recluidos junto a personas adultas


El equipo de Amnistía Internacional conoció a cuatro menores, tres paquistaníes y uno sirio, todos ellos de entre 16 y 17 años de edad, que estaban recluidos en un sucio calabozo policial junto a presuntos delincuentes adultos.


Sus condiciones de reclusión eran lamentables: colchones viejos y sucios, ausencia de mantas, lámparas rotas y un fuerte hedor procedente de un aseo cercano que estaba inundado y mugriento.


"Viajé hasta Grecia con otra familia de refugiados [...] Cuando enseñé mi pasaporte, la policía me detuvo. Mi familia no tiene noticias mías desde mi arresto", afirmaba un joven sirio de 16 años que había llegado sin ir acompañado de familiares.


El muchacho no había tenido acceso a un abogado ni asesoramiento jurídico en los tres días que llevaba detenido.


"Viendo cómo las familias de turistas disfrutan de sus vacaciones estivales en Kos y las familias locales se preparan para el inicio del curso escolar de sus hijos, el contraste con el sufrimiento de los niños refugiados no podía ser mayor", ha afirmado Kondylia Gogou.




[caption id="attachment_9775" align="aligncenter" width="575"]Refugees and migrants cross the border from Greece into Macedonia, near the village of Idomeni, Greece, 24 August 2015. Refugees and migrants cross the border from Greece into Macedonia, near the village of Idomeni, Greece, 24 August 2015.[/caption]

Recomendaciones


Amnistía Internacional solicita:


a las autoridades locales de Kos que cooperen con las autoridades centrales en el establecimiento de centros de acogida y brinden a los que llegan una acogida en condiciones humanas mientras realizan los trámites de inscripción necesarios. Deben trasladar con urgencia a todos los menores de edad no acompañados a alojamientos adecuados hasta que concluyan todos los trámites y puedan ser trasladados a centros de recepción para menores no acompañados en territorio continental griego;
al gobierno griego que implemente sin demora los planes anunciados en una conferencia de prensa ofrecida el 3 de septiembre, que incluyen desplegar con urgencia personal de acogida y primeros auxilios en Kos (como el que trabaja actualmente en Lesbos y Samos) para colaborar en la identificación de grupos vulnerables. Además, debe garantizar que la autoridad responsable de la gestión de fondos de la Unión Europea como el Fondo de Asilo, Migración e Integración (AMIF) empieza a funcionar con la mayor brevedad;
a la Unión Europea (UE) que brinde a las autoridades griegas apoyo económico urgente procedente de los fondos de la UE de solidaridad y situaciones de emergencia, a fin de gestionar la crisis actual. Grecia necesita asimismo apoyo logístico y operativo para satisfacer las necesidades de todas las personas que llegan a las islas. Y, más importante aún, los Estados miembros de la UE necesitan aliviar a largo plazo la presión sobre Grecia sometiendo el sistema de concesión de asilo de la UE a una reforma importante, y asimismo proporcionando más rutas seguras y legales a Europa a las personas que necesitan protección. Eso incluye un aumento considerable de las plazas de reasentamiento para los refugiados más vulnerables señalados por el ACNUR, expedición de un mayor número de visados por razones humanitarias y más opciones de reunificación familiar.


Información complementaria
Frans Timmermans, vicepresidente primero de la Comisión Europea, y Dimitris Avramopoulos, comisario europeo de Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía, visitarán Kos el 4 de septiembre para dar seguimiento a la situación, ante las graves dificultades que afrontan las autoridades locales para gestionar el brusco repunte de llegadas de refugiados a lo largo del verano.


El 3 de septiembre, varios ministros del gobierno griego se reunieron en Atenas para debatir la respuesta en curso a la crisis de los refugiados en las islas del mar Egeo.


Los ministros anunciaron, entre otras medidas: la creación de un centro de coordinación para gestionar las llegadas de refugiados; despliegue de más personal y equipo para acelerar el proceso de identificación y documentación de refugiados; y medidas en preparación para el aprovechamiento inmediato de los fondos disponibles de la UE. Pidieron asimismo a la UE que proporcione el apoyo económico y logístico necesario.


Autoridades policiales contaron a Amnistía Internacional que, sin fondos de emergencia adicionales de la UE, sería tremendamente difícil enviar personal y equipo a las islas del Egeo y crear zonas de documentación donde se pueda expedir documentación para los refugiados en condiciones humanas, así como mejorar las condiciones de detención antes de que termine el año.


Según datos del gobierno griego, 157.000 refugiados llegaron a Grecia por mar en julio y agosto. En los primeros ocho meses de 2015, más de 230.000 personas llegaron por mar. Es decir, más de 13 veces el total de 17.000 personas que llegaron en el mismo periodo de 2014. La inmensa mayoría son refugiados.