19 agosto 2010
Acción Urgente (Arabia Saudita): Petición al rey saudí de indulto a "hechicero"
Abdul Hamid al-Fakki, sudanés condenado a muerte en Arabia Saudí en 2007 por "brujería", debe ser indultado por el rey saudí el mes próximo. Durante el Ramadán, mes islámico de ayuno, que este año dura desde el 11 de agosto hasta alrededor del 9 de septiembre, el monarca saudí suele indultar a presos. Amnistía Internacional le pide que aproveche esta oportunidad para conmutar la condena de muerte a Abdul Hamid al-Fakki.‘Abdul Hamid bin Hussain bin Moustafa al-Fakki, de unos 36 años, fue detenido el 8 de diciembre de 2005 en la ciudad occidental de Medina por la policía religiosa (Mutawa’een), llamada oficialmente Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio. Fue acusado de practicar la brujería tras caer en una trampa que le tendió esta Comisión: un hombre que trabajaba para ella se acercó a él y le dijo que hiciera un hechizo para que su padre se separara de su segunda esposa y volviera con la primera, madre del hombre. Al parecer, ‘Abdul Hamid accedió a ello por 6.000 riyales saudíes (unos 1.600 dólares estadounidenses). Tras su detención, fue interrogado y, según informes, golpeado, y se cree que lo coaccionaron para que confesara haber realizado actos de brujería.

El Tribunal General de Media lo condenó a muerte por brujería el 27 de marzo de 2007. ‘Abdul Hamid al-Fakki no tuvo asistencia letrada, y apenas se sabe nada de su juicio, pues se celebró en secreto. Amnistía Internacional cree que corre riesgo inminente de ejecución. Continúa recluido en la prisión de Medina.

Durante el mes de Ramadán, las autoridades saudíes ponen en vigor una suspensión de las ejecuciones, y el rey suele anunciar varias amnistías e indultos a presos. El monarca debe aprovechar esta oportunidad para conmutar a ‘Abdul Hamid al-Fakki la pena de muerte y dejarlo en libertad de inmediato y sin condiciones si ha sido condenado únicamente por actos que constituyen el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión y de religión.

ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés o en su propio idioma:

  • Instando al rey saudí a que, durante el mes de Ramadán, conmute a ‘Abdul Hamid al-Fakki la condena de muerte.

  • Pidiéndole que lo deje en libertad de inmediato y sin condiciones si ha sido condenado únicamente por actos que constituyen el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión y religión.

  • Instando a las autoridades a que dejen de presentar cargos e imponer condenas por "brujería" por actos que constituyen el ejercicio pacífico del derecho a la libertad de expresión y religión.


ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS ANTES DEL 9 DE SEPTIEMBRE DE 2010 A:

Rey de Arabia Saudí
His Majesty King ‘Abdullah Bin ‘Abdul ‘Aziz Al-Saud

The Custodian of the two Holy Mosques
Office of His Majesty the King
Royal Court, Riyadh
Arabia Saudí
Fax: (vía Ministerio del Interior)
+966 1 403 1185 (insistan)
Tratamiento: Your Majesty / Majestad

Y copias a:
Viceprimer ministro segundo y ministro del Interior
Second Deputy Prime Minister and Minister of the Interior

His Royal Highness Prince Naif bin ‘Abdul ‘Aziz Al-Saud, Ministry of the Interior, P.O. Box 2933, Airport Road
Riyadh 11134
Arabia Saudí
Fax: +966 1 403 1185 (insistan)
Tratamiento: Your Royal Highness / Señor Ministro

Presidente de la Comisión de Derechos Humanos
President, Human Rights Commission

Bandar Mohammed ‘Abdullah al- Aiban
Human Rights Commission
P.O. Box 58889, King Fahad Road, Building No. 373, Riyadh 11515
Arabia Saudí
Fax: +966 1 461 2061
Correo-e: hrc@haq-ksa.org
Tratamiento: Dear Mr al-Aiban / Señor Al Aiban

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
El delito de "brujería" no está definido en la legislación saudí, y se ha utilizado ilegítimamente para castigar a personas por el ejercicio pacífico de sus derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia, religión, creencia y expresión.

Las autoridades saudíes detuvieron a decenas de personas por "brujería" en 2009, y también han detenido a varias más este año. Algunas de estas detenciones las ha practicado la policía religiosa. La última ejecución por "brujería" de la que se tuvo noticia fue la del ciudadano egipcio Mustafa Ibrahim, llevada a cabo el 2 de noviembre de 2007. Había sido detenido en mayo de 2007 en la localidad de ‘Arar, donde trabajaba de farmacéutico, y acusado de "apostasía" por haber profanado el Corán al poner un ejemplar del libro en un aseo. Fue declarado culpable y condenado a muerte por hechicería y brujería en junio de 2007.

En Arabia Saudí se aplica la pena de muerte por una amplia variedad de delitos. Los procedimientos judiciales incumplen las normas internacionales sobre juicios justos. Raras veces se permite a los acusados contar formalmente con asistencia letrada, y en muchos casos no son informados de la marcha de los procedimientos judiciales. Pueden ser declarados culpables sin más pruebas que confesiones obtenidas con coacción o engaño. Desde comienzos de 2010 se ha ejecutado al menos a 17 personas.

En un informe de 2008 sobre la pena de muerte en Arabia Saudí, Amnistía Internacional puso de relieve el amplio uso que se hacía de ella, así como el número desproporcionadamente alto de ejecuciones de extranjeros de países en desarrollo que se llevaban a cabo. Para más información, véase Saudi Arabia: Affront to Justice: Death Penalty in Saudi Arabia (Índice AI: MDE 23/027/2008), de 14 de octubre de 2008: http://www.amnesty.org/en/news-and-updates/report/saudi-arabia-executions-target-foreign-nationals-20081014