Informe anual 2016/17

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Es hora de que nos alcemos todos juntos y acabemos con la política de demonización que está creando un mundo dividido y peligroso.

Con la presentación de su Informe Anual, Amnistía Internacional pide a las personas de todo el mundo que no permitan que la retórica del miedo, la acusación y el odio erosionen la visión de una sociedad abierta basada en la igualdad. Si cada uno de nosotros se pronuncia y actúa para proteger nuestros derechos humanos, juntos podemos cambiar de rumbo.


El año 2016 ha sido el año del nosotros contra ellos, un año en el que líderes populistas señalaban a grupos concretos de personas como una amenaza para los intereses nacionales. Si aumenta el número de países que desmantelan nuestros derechos en nombre de la seguridad nacional, se podría producir un colapso total de los cimientos de los derechos humanos universales.


Movimientos pacíficos como la Marcha Internacional de Mujeres, las protestas a favor de la democracia en Gambia y las protestas estudiantiles de Ayotzinapa en México deben inspirarnos a todos para defender nuestras libertades.

Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional NO PODEMOS DEPENDER DE LOS GOBIERNOS PARA QUE PROTEJAN LOS DERECHOS HUMANOS; SOMOS LAS PERSONAS QUIENES TENEMOS QUE ACTUAR.
Un año en imágenes

La crisis de refugiados: Muchos gobiernos volvieron la espalda a las personas refugiadas y migrantes, a menudo un “blanco fácil” como chivos expiatorios. En 2016, 36 países violaron el derecho internacional al devolver ilegalmente a refugiados a un país donde estaban expuestos a la tortura, la violencia y la pena de muerte, y donde sus derechos corrían peligro. Mientras Australia inflige un sufrimiento terrible a quienes solicitan asilo en las vecinas islas de Nauru y Manus, la UE firmó un acuerdo ilegal y temerario con Turquía para devolver allí a refugiados, a pesar de que este país no puede proteger sus derechos humanos. - © ARMEND NIMANI/AFP/Getty Images

© Alexei Druzhinin/AP/PA Images

© ADEM ALTAN/AFP/Getty Images

La situación del mundo: Un rechazo global de los derechos humanos

Las profundas transformaciones políticas de 2016 revelaron el potencial de la retórica del odio para desatar el lado oscuro de la naturaleza humana. Sea Trump (Estados Unidos), Orban (Hungría), Modi (India), Erdogan (Turquía) o Duterte (Filipinas), son cada vez más los políticos que se autodenominan antisistema y esgrimen una política de demonización que acosa, convierte en chivos expiatorios y deshumaniza a grupos enteros de personas para obtener el apoyo del electorado.


Esta retórica tendrá un impacto cada vez más peligroso en la política real. En 2016, los gobiernos hicieron caso omiso de crímenes de guerra, impulsaron acuerdos que menoscaban el derecho a solicitar asilo, aprobaron leyes que violan la libertad de expresión, incitaron al asesinato de personas sólo porque consumen drogas, legitimaron la vigilancia masiva y ampliaron facultades policiales draconianas.


Cuantos más gobiernos se retractan de sus compromisos con los derechos humanos fundamentales en su propio país, menos liderazgo vemos en el panorama mundial, en el que gobiernos por doquier se envalentonan para incorporarse a un rechazo global de los derechos humanos.


Esto podría tener consecuencias desastrosas dada la ya lamentable respuesta global a las atrocidades masivas en 2016, cuando el mundo se quedó de brazos cruzados mientras se desarrollaban los acontecimientos en AlepoDarfur y Yemen.


Mientras tanto, varios países más, como BahréinEgiptoEtiopíaFilipinas y Turquía, llevaban a cabo campañas de represión masivas. Otros países implementaron medidas de seguridad intrusivas, como los prolongados poderes de excepción en Francia y las leyes sobre vigilancia sin precedentes en Reino Unido. Otra característica de la política de mano dura fue el aumento de la retórica antifeminista y anti LGBTI, como los intentos de desmantelar los derechos de las mujeres en Polonia que fueron recibidos con protestas masivas.

EN CIFRAS
23
crímenes de guerra cometidos en al menos 23 países
36
países que devolvieron ilegalmente a personas refugiadas a un país donde sus derechos corrían peligro
22
países en los que se dio muerte a personas por defender pacíficamente los derechos humanos

© David Lagerlöf/Expo/PA Images

© LOUISA GOULIAMAKI/AFP/Getty Images

Es hora de defender nuestros derechos

No podemos depender de los gobiernos para que protejan nuestras libertades; tenemos que defenderlas nosotros mismos. Tenemos que unirnos y resistirnos al desmantelamiento de unos derechos humanos arraigados. Debemos luchar contra el discurso engañoso de que tenemos que renunciar a nuestros derechos humanos a cambio de prosperidad y seguridad.


Podemos encontrar inspiración en valientes activistas del pasado. En las épocas de oscuridad, las personas han contribuido al cambio pronunciándose, sea como activistas por los derechos civiles en Estados Unidos, como activistas antiapartheid en Sudáfrica o como movimientos por los derechos de las mujeres y LGBTI en todo el mundo.


Los pequeños actos individuales pueden contribuir a un cambio real cuando nos alzamos para defender los derechos humanos. Pero la solidaridad global es crucial si queremos protegernos mutuamente de unos gobiernos que representan rápidamente la disidencia como una amenaza para la seguridad nacional y el desarrollo económico.

Cada carta, cada visita, cada palabra nos ha fortalecido y ha reforzado nuestra voluntad en esta larga pero justa lucha por la libertad y la democracia Yves Makwamba, activista de República Democrática del Congo excarcelado en agosto de 2016
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Buenas noticias

Phyoe Phyoe Aung (Myanmar): En abril de 2016 recobró la libertad. Simpatizantes de Amnistía Internacional de todo el mundo enviaron más de 394.000 cartas, mensajes de correo electrónico, tuits y otros mensajes en su favor. Fue liberada junto con muchos manifestantes estudiantiles. - © YE AUNG THU/AFP/Getty Images

EMPIEZA A LOGRAR UN CAMBIO
PIDE LA LIBERTAD PARA AHMED H Y QUE SE DEJE DE HACER UN USO INDEBIDO DE LAS LEYES ANTITERRORISTAS

Ahmed ha sido etiquetado como terrorista y condenado a 10 años de prisión por haber utilizado un megáfono para pedir calma durante unos enfrentamientos en la frontera húngara.


En agosto de 2015, Ahmed dejó a su familia en Chipre para ir a ayudar a sus padres ancianos y a otros seis miembros de la familia a abandonar Siria y buscar seguridad en Europa. Un mes después, se encontraron atrapados entre cientos de personas refugiadas en la frontera húngara después de que la policía vallara el paso fronterizo con Serbia.


Los enfrentamientos estallaron cuando algunas personas refugiadas intentaron atravesarlo. La policía húngara respondió con gas lacrimógeno y un cañón de agua, causando lesiones a decenas de personas. Algunas personas lanzaron piedras, entre ellas Ahmed. Pero las imágenes de las noticias también muestran claramente a Ahmed utilizando un megáfono para pedir a ambas partes que mantuvieran la calma.


Por esto, un tribunal húngaro lo declaró, en virtud de una legislación antiterrorista extremadamente vaga, culpable de cometer un “acto de terrorismo” y lo condenó a 10 años de prisión.


¿Te parece esto terrorismo?


Ahmed permanece en prisión, separado de su esposa y sus hijas pequeñas, aguardando una audiencia de apelación con la esperanza de poder volver con ellas a Chipre.


Di a las autoridades húngaras que:



  • liberen a Ahmed H. y dejen de hacer un uso indebido de las leyes antiterroristas;

  • dejen de hacer declaraciones que vinculan la migración con el terrorismo, y que podrían perjudicar el enjuiciamiento de Ahmed;

  • coordinen esfuerzos para garantizar el rápido regreso de Ahmed a Chipre, tan pronto como termine su audiencia de apelación.