CONFLICTOS ARMADOS

Miles de personas sufren tortura, desaparición forzada y encarcelamiento en situación de conflicto en el mundo.
Cuando estalla una guerra, es inevitable que traiga sufrimiento y penurias. En los conflictos no sólo hay muerte, sino que son un caldo de cultivo para violaciones masivas de derechos humanos, como las torturas, las desapariciones y el encarcelamiento sin cargos.

Los conflictos armados pueden desencadenarse por cuestiones como la identidad, la etnia, la religión o la competencia por los recursos.

Esto afecta desproporcionadamente a las mujeres y a los niños y niñas, que representan el 80 por ciento de toda la población refugiada y desplazada. En los conflictos, la violación y otras formas de violencia sexual se cometen habitualmente.

Amnistía Internacional no toma partido en los conflictos. Documentamos y hacemos campaña contra los abusos contra los derechos humanos y las violaciones del derecho internacional, con independencia de quién los cometa o dónde se cometan. Y apoyamos a los supervivientes que exigen justicia.
En Perú el conflicto armado interno que se vivió entre los años 1980 y 2000 trajo como consecuencia la desaparición forzada de más de 15 mil personas y la muerte de 69 mil personas. Por eso enfocamos nuestro trabajo en que las víctimas de este periodo alcancen justicia, verdad y reparación.
ACTUA
Pide que se ponga fin al sufrimiento de la población de Kordofán del Sur ya
16.162 ACCIONES EMPRENDIDAS
DATOS Y CIFRAS
50M
Por primera vez desde la II Guerra Mundial, hay más de 50 millones de personas en situación de desplazamiento forzado, la mayoría a causa de un conflicto armado.
12,2M
A finales de 2014, 12,2 millones de sirios —más de la mitad de la población— dependía de la ayuda humanitaria.