11 julio 2013
Chile debe dar a niña de 11 años violada y embarazada, todas las opciones
El Estado chileno debe dar a la niña de 11 años que fue violada por su padrastro y ahora está embarazada, el apoyo psicológico y médico que requiere, y hacer posible todas las opciones con respecto al embarazo, incluyendo el servicio de aborto seguro, dijo Amnistía Internacional hoy.

Chile es uno de los países que criminaliza el aborto en todas las circunstancias. Esto significa que las niñas que quedan embarazadas a causa de una violación, o cuando el embarazo arriesga su vida o salud, están obligadas a continuar con el embarazo a pesar de los riesgos. La criminalización del aborto constituye una brecha del derecho internacional de los derechos humanos.

La niña, conocida como Belén, fue violada por su padrastro de 32 años. Ahora, Belén tiene 14 semanas de embarazo.

"El Estado chileno es responsable de darle cualquier apoyo necesario mientras ella lidia con las horrendas consecuencias físicas y psicológicas de haber sido violada y estar embarazada como resultado. Su vida, salud, esperanzas y sueños, están todos en manos de las autoridades", dijo Guadalupe Marengo, Directora de las Américas para Amnistía Internacional.

Los expertos coinciden en que el embarazo plantea riesgos específicos y potenciales consecuencias de largo plazo en la salud mental y física de las niñas. El Estado debería asegurarse de que las víctimas de violación tengan la opción de servicios de aborto seguro, accesible y legal, y que las decisiones de si continuar o no con el embarazo deben ser tomadas sin ningún tipo de coerción.

"Urgimos al gobierno chileno a cumplir con sus obligaciones internacionales para asegurar que Belén tenga todo el acceso al apoyo médico, psicológico y legal que requiera y al que tiene derecho, incluyendo necesidades especiales que tenga como una niña, incluyendo la opción de un servicio de aborto seguro, accesible y legal".

Los Comités de Naciones Unidas para los Derechos de los Niños, la Tortura, Contra Violencia hacia la Mujer y la Organización Mundial de la Salud, entre otras organizaciones, insisten que a todas las víctimas de violación se les debe ofrecer apoyo continuo, para superar el impacto físico y psicológico, de acuerdo a sus necesidades particulares, incluyendo si quieren o no, terminar con el embarazo producto de la violación.

Mientras los expertos concuerdan en que el daño profundo causado por la violación y la violencia sexual nunca podrá ser enteramente reparado, esos servicios son primordiales para mitigar las consecuencias.

"Urgimos al gobierno chileno que asegure que todas las víctimas de violación tengan el apoyo que requieren para la seguridad de sus vidas y salud. Ninguna víctima de violación debe ser sujeto de más miedo y coerción, mientras se tratan de recuperar de la violación", dijo Marengo.