16 febrero 2012
Honduras debe investigar las muertes por incendio de prisión
Las autoridades hondureñas deben abrir con carácter urgente una investigación exhaustiva e imparcial sobre el incendio de la prisión de Comayagua que, según informes, causó la muerte de más de 300 presos y quemaduras graves a decenas de reclusos más, ha declarado Amnistía Internacional.

Los informes indican que la situación de la prisión, a unos 85 km. al norte de la capital, Tegucigalpa, es horrible mientras se recuperan del lugar a numerosos reclusos con heridas críticas y los cuerpos carbonizados de otros.

"Es esencial que los sobrevivientes del incendio y los familiares de los fallecidos sepan la verdad de lo ocurrido y los sucesos que desembocaron en esta terrible pérdida de vidas", ha declarado Esther Major, investigadora sobre Centroamérica de Amnistía Internacional.

"Además, el gobierno debe adoptar medidas urgentes para garantizar que se aprenden lecciones cruciales y se mejoran las condiciones penitenciarias para que no ocurra de nuevo una tragedia de estas dimensiones."

Este no es el primer incendio de una prisión de Honduras que se salda con un gran número de muertos: en 2004, un fuego desatado en la prisión de San Pedro Sula causó la muerte de más de 100 personas.

"Ocho años después, decenas de reclusos han fallecido, una vez más, en las circunstancias más atroces, atrapados sin ningún medio en absoluto de escapar", concluyó Esther Major.