20 diciembre 2017
Crisis política no debe convertirse en una crisis de derechos humanos

  • Amnistía Internacional hace un llamado al Estado peruano a garantizar y proteger los derechos humanos frente a la crisis política que atraviesa el país

  • El gobierno peruano debe garantizar que las personas ejerzan el derecho a la protesta sin temor a sufrir criminalización o uso excesivo de la fuerza

  • Amnistía Internacional muestra su preocupación por el riesgo de que, ante la actual crisis política, la agenda de derechos humanos pase a un segundo plano.


Amnistía Internacional hace un llamado a las autoridades peruanas a proteger los derechos humanos en medio de la compleja situación política que vive el país. En este contexto, es necesario que se garantice el estricto cumplimiento de las obligaciones nacionales e internacionales contraídas en virtud de los tratados de derechos humanos de los que es parte Perú.


“Esta crisis política no debe convertirse en una crisis de derechos humanos” dijo Marina Navarro, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Perú. “Las autoridades peruanas deben mostrar que frente a la crisis política, la protección de los derechos humanos son una prioridad sin ninguna excepción”.


La organización pide al Estado peruano respetar el derecho a la protesta pacífica de todas las personas, sin hacer uso excesivo de la fuerza. Facilitar el derecho de reunión ayuda a garantizar que la gente tenga la oportunidad de expresar opiniones y es importante para el pleno disfrute de otros derechos humanos como el de libertad de expresión.


Asimismo, Amnistía Internacional expresa su preocupación por el riesgo de que la agenda de los derechos humanos sufra graves retrocesos en relación con los derechos que afectan de forma directa a grupos históricamente marginados, como las mujeres y niñas, los pueblos indígenas y las personas LGBTI.

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