12 marzo 2015
Arabia Saudí: Tres ejecuciones más se suman al repunte sin precedentes de la pena de muerte
Arabia Saudí pronto superará sus anteriores récords anuales de ejecuciones. Así lo ha advertido Amnistía Internacional después de que otros tres hombres hayan sido ejecutados esta mañana; con sus muertes, la cifra total de ejecuciones llevadas a cabo en lo que va de año en el país asciende ya a 44.

Esta cifra supone exactamente el cuádruple del número de personas ejecutadas en el reino del Golfo durante el mismo periodo del año pasado: 11. El método más habitual de ejecución es la decapitación pública.

"Este repunte sin precedentes de las ejecuciones constituye una escalofriante espiral descendente para un país que ya es de por sí uno de los verdugos más prolíficos del planeta", ha manifestado Said Boumedouha, director adjunto del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

"Si este alarmante ritmo de ejecuciones continúa, Arabia Saudí pronto superará sus récords anteriores, alejándose de la tendencia seguida por la inmensa mayoría de los países del mundo que ya han rechazado la pena de muerte en la ley o en la práctica."

Los tres hombres ejecutados esta mañana, todos ellos por delitos relacionados con las drogas, son un ciudadano saudí, uno yemení y uno sirio.

"El hecho de que aproximadamente la mitad de las ejecuciones llevadas a cabo hasta el momento este año fueran por delitos relacionados con las drogas contradice las afirmaciones realizadas por las autoridades saudíes ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de que la pena de muerte sólo se impone para los delitos más graves y porque lo autoriza la sharia (ley islámica). En el caso de los delitos relacionados con drogas, ambas afirmaciones distan de ser ciertas", ha manifestado Said Boumedouha.

El director de la delegación de Arabia Saudí hizo estas afirmaciones la semana pasada ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, y añadió que Arabia Saudí sólo lleva a cabo ejecuciones tras juicios exhaustivos y justos.

Sin embargo, esas palabras contradicen el anuncio realizado recientemente por el Tribunal Supremo de que, para que un tribunal dicte condena, incluida una condena de muerte, no es necesario demostrar la culpabilidad de un acusado más allá de una duda razonable si el delito no es punible con los castigos de qisas (castigo equivalente al delito cometido) o hadd (castigo autorizado por voluntad divina en la sharia).

En los últimos años, Arabia Saudí ha figurado sistemáticamente entre los cinco países del mundo que más ejecuciones llevan a cabo. En un informe que se presentará el 1 de abril, Amnistía Internacional publicará estadísticas sobre el uso de la pena de muerte en el reino en 2014.

A 31 de diciembre de 2014, había en el mundo 140 países abolicionistas en la ley o en la práctica. Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos, sin excepción, independientemente de la naturaleza o las circunstancias del delito, la culpabilidad o inocencia de la persona acusada o el método de ejecución.