23 abril 2010
Acción urgente (Emiratos Árabes Unidos): Torturados y condenados a muerte 17 indios
Diecisiete trabajadores migrantes indios han sido condenados a muerte en un juicio injusto en los Emiratos Árabes Unidos por el asesinato de un ciudadano paquistaní. Al parecer, algunos fueron torturados para hacerlos "confesar". Están expuestos a sufrir más tortura.

Los 17 hombres, todos ellos de la región del Punyab y de entre 21 y 25 años, fueron condenados a muerte el 29 de marzo por un tribunal de primera instancia del emirato de Sharya, que los declaró culpables del asesinato de un ciudadano paquistaní en el curso de una pelea entre trabajadores migrantes relacionada con el comercio de bebidas alcohólicas y en la que otros tres paquistaníes resultaron heridos. Los 17 habían sido detenidos poco después del homicidio, a principios de 2009. Está previsto que el 19 de mayo se vea un recurso que han presentado contra la condena.

El 20 de abril, tras una visita a los Emiratos Árabes Unidos, unos abogados de la ONG india Abogados por los Derechos Humanos Internacional, dijeron en una conferencia de prensa que la policía había torturado bajo custodia a los 17 hombres durante más de nueve días, en los que los golpearon con palos, les aplicaron descargas eléctricas, les impidieron dormir y los obligaron a mantenerse de pie apoyados sólo en una pierna "durante largos periodos" mientras los guardias intentaban obligarlos a "confesar". Poco después de su detención los llevaron al lugar del delito y los obligaron a recrearlo: les hicieron golpear a un agente que simulaba ser el hombre asesinado. Esta escena se grabó, y el fiscal presentó luego la grabación en el juicio como si se tratara de imágenes auténticas del homicidio grabadas por circuito cerrado de televisión. Según las normas internacionales, los 17 hombres deberían haber tenido acceso a abogados de su elección, pero sólo contaron con un letrado de los Emiratos que no hablaba su idioma, el punyabí, y que no mencionó la tortura en el juicio. Los procedimientos se tradujeron del árabe al hindi, idioma que los acusados no entendían. Según Abogados por los Derechos Humanos Internacional, pasaron meses recluidos antes de que se comunicara su detención al gobierno indio. El 29 de marzo, el tribunal de primera instancia de Sharya los condenó a muerte, pero la sentencia no se les comunicó hasta el 14 de abril. De acuerdo con Abogados por los Derechos Humanos Internacional, funcionarios de la prisión de Sharya quitaron a los 17 hombres -todos los cuales salvo uno son sijs- unos brazaletes y collares simbólicos religiosos que llevaban y les hicieron pisotearlos, diciendo: "¿Quién es vuestro Dios? Llamadlo. Nos gustaría conocerlo".

ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés o en su propio idioma:

  • Instando a las autoridades a que garanticen que los 17 ciudadanos indios están protegidos contra nuevas torturas y otros malos tratos y que las pruebas obtenidas mediante tortura no se utilizan en los tribunales.

  • Pidiendo una investigación independiente e imparcial sobre su presunta tortura, que se hagan públicos los resultados y que se haga rendir cuentas a los presuntos responsables.

  • Expresando preocupación por su juicio injusto y pidiendo a las autoridades que garanticen que son juzgados de nuevo en apelación con las debidas garantías y sin recurrir a la pena de muerte.


ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS ANTES DEL 3 DE JUNIO DE 2010 A:
Ministro de Justicia
Dr Hadef bin Jua‘an Al Dhaheri

Minister of Justice
POB: 260, Abu Dhabi
Emiratos Árabes Unidos
Correo-e: rellenen los campos pertinentes en:
http://ecomplaint.moj.gov.ae/WComplaintEnglish.aspx
Tratamiento: Dear Minister / Señor Ministro
Director del Consejo Judicial de Sharya

Director
Sharjah Judicial Council
Al-Khan neighbourhood

Near the power station,
Beside Port Khalid
Sharjah, Emiratos Árabes Unidos
Tratamiento: Dear Director / Señor Director

Y copias a:
Ministro del Interior
Lt-General Sheikh Saif bin Zayed Al Nahyan

Minister of Interior
Human Rights Directorate
POB: 398, Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos
Fax: +971 4 3981119

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Sharya es uno de los siete emiratos semiautónomos que componen los Emiratos Árabes Unidos. El país tiene en total unos seis millones de habitantes, de los que menos del 20 por ciento ciudadanía emiratí. En 2009 fueron condenadas a muerte por tribunales de Dubai y Sharya al menos tres personas, pero no se tuvo noticia de ninguna ejecución. En junio de 2009, el Tribunal Supremo anuló la condena de muerte impuesta a un ciudadano estadounidense, Shahid Bolsen, porque no había tenido acceso a un abogado en su juicio ante el tribunal de primera instancia de Sharya.

Parece haberse producido un aumento del uso de la pena de muerte en los Emiratos Árabes Unidos en 2010. Según un artículo publicado el 22 de febrero en el periódico de Abu Dabi The National, en el mes anterior al juicio de los 17 ciudadanos indios fueron condenados a muerte en el país al menos ocho hombres.

El 18 de diciembre de 2007, en la Resolución 62/149, la Asamblea General de la ONU pidió una moratoria de las ejecuciones. Instó también a los Estados que mantenían aún la pena de muerte a facilitar "al Secretario General información sobre la aplicación de la pena capital y la observancia de las salvaguardias para garantizar la protección de los derechos de los condenados a la pena de muerte." La misma petición se reiteró en la aprobación de una segunda resolución (63/168) de la Asamblea General el 18 de diciembre de 2008.

En marzo de 2009, el gobierno prometió aplicar 36 de un total de 74 recomendaciones formuladas en diciembre de 2008, tras el examen del historial de los Emiratos Árabes Unidos en materia de derechos humanos en el marco del examen periódico universal del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Entre ellas figuraban algunas relativas a los derechos de las mujeres, los derechos de los trabajadores migrantes y la ratificación de tratados internacionales de derechos humanos. Sin embargo, el gobierno dijo que no iba a abolir la pena de muerte ni a reconocer a los trabajadores derechos fundamentales como el derecho a fundar un sindicato.