16 abril 2010
Acción Urgente (E.E.U.U): El gobernador de Oklahoma estudia la posibilidad de conceder el indulto
El gobernador de Oklahoma ha suspendido la ejecución de Richard Smith para estudiar la recomendación de la Junta de Indultos y Libertad Condicional de que se conmute su condena de muerte. La ejecución de Richard Smith, que lleva 23 años condenado a muerte, está ahora prevista para el 4 de mayo.

Richard Smith, de 47 años, fue declarado culpable, en marzo de 1987, del asesinato de John Cederlund, cometido el año anterior (véase http://www.amnesty.org/es/library/info/AMR51/024/2010). En la fase procesal de determinación de la pena, el abogado defensor apenas presentó pruebas, ni el testimonio de ningún experto, para tratar de persuadir al jurado de que no condenara a su cliente a muerte. Los testimonios y pruebas presentados por el abogado en la fase de determinación de la pena fueron descritos en 2005 por un tribunal federal de primera instancia como "vergonzosos por su brevedad, su fracaso a la hora de humanizar [a Smith] o de explicar sus actos".

En 1992, una psicóloga y un neurofarmacólogo contratados para el proceso de apelación revelaron que Richard Smith había tenido una infancia y una adolescencia caracterizados por el abandono y los abusos sistemáticos, y que sufría graves trastornos mentales. En 2008, la Corte de Apelación del Décimo Circuito señaló que la investigación del abogado para la fase de determinación de la pena había comenzado "entre tan sólo siete y diez días antes del juicio", y "volviendo la vista atrás, hay mucho más que podría haberse presentado, incluidos los abusos sufridos [por Smith] durante su infancia, sus problemas de adicción, sus problemas psicológicos, su lesión cerebral y su inteligencia límite". No obstante, al igual que el tribunal federal de primera instancia, la Corte del Décimo Circuito confirmó la condena de muerte.

Menos de ocho meses después del juicio de Richard Smith, Oklahoma adoptó la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional como pena optativa en el estado. Seis miembros del jurado del juicio original han firmado declaraciones en las que dicen que no habrían votado en favor de la ejecución si hubieran tenido la opción de la cadena perpetua sin posibilidad de condicional, o que no se opondrían a que ahora su condena de muerte se conmutara por este tipo de cadena perpetua.

El 25 de marzo de 2010, la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Oklahoma decidió, por tres votos a favor y dos en contra, recomendar al gobernador Brad Henry que conmutara la condena de muerte de Richard Smith por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Donald Cederlund, hermano menor de la víctima, compareció en la vista para pedir el indulto para Richard Smith. También pidieron el indulto un pastor que ha puesto en marcha un programa comunitario llamado TASK (siglas en inglés de "Enseñar y salvar a jóvenes"), cuyo objetivo es apartar a los jóvenes de las drogas, las bandas y la delincuencia. Richard Smith ha colaborado con TASK para ayudar a que en los centros del Departamento de Prisiones de Oklahoma se ponga en práctica un aspecto del programa destinado a reducir la violencia en las prisiones mediante la resolución de conflictos.

El gobernador Henry ha suspendido la ejecución de Richard Smith hasta el 4 de mayo para tener más tiempo de estudiar la recomendación de la Junta. Está previsto que se reúna con los abogados de Smith y con la fiscalía, por separado, el 15 de abril. No ha dicho cuándo tomará su decisión.

ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en inglés o en su propio idioma, utilizando sus propias palabras:

  • manifestando satisfacción por la decisión del gobernador de suspender la ejecución de Richard Smith para estudiar la posibilidad de conceder el indulto;

  • señalando que el jurado que condenó a Richard Smith a muerte no tenía información sobre los antecedentes de abandono, abusos y trastornos mentales del joven acusado cuya vida estaba en sus manos;

  • señalando que seis de los miembros del jurado original han firmado declaraciones juradas en las que indican que apoyan el indulto;

  • señalando que seis de los miembros del jurado original han firmado declaraciones juradas en las que indican que apoyan el indulto;

  • pidiendo al gobernador que conmute la condena de muerte de Richard Smith.


ENVÍEN LLAMAMIENTOS ANTES DEL 4 DE MAYO DE 2010 A:

Governor Brad Henry
State Capitol Building, 2300 N. Lincoln Blvd., Room 212

Oklahoma City, OK 73105, EE. UU.
Fax: +1 405 521 3353
Web: http://www.gov.ok.gov/message.php

Información Adicional

Según los informes de la psicóloga y el neurofarmacólogo contratados durante la apelación de Smith, el padre de Richard Smith estuvo en prisión durante los ocho primeros años de vida de su hijo, y tras su liberación solía enzarzarse en peleas físicas con el muchacho, al que además enseñaba a hurtar en tiendas, robar autos y asaltar casas. La madre de Richard Smith se volvió a casar, pero su esposo ejercía violencia física contra su hijastro. A los 11 o 12 años, Richard Smith huyó de su casa y fue capturado por las autoridades y enviado a un centro de menores, donde trató de suicidarse para que no lo enviaran de vuelta a su casa. A su regreso a casa, su padrastro le dio una paliza y, durante dos semanas, estuvo esposado y encerrado en un armario durante la noche. A los 12 años se fue a vivir con su padre; allí empezó a consumir alcohol y drogas, y presenció cómo su padre se inyectaba anfetaminas por vía intravenosa. En los años siguientes fue pasando de mano en mano, entre su madre, su padre y otros familiares; vivió en cinco estados y asistió a más de una decena de escuelas. A los ocho años había empezado a consumir marihuana, y después había empezado a esnifar pegamento y gasolina. A los 14 o 15, se inyectaba metanfetamina cuatro veces al día, fumaba marihuana y se administraba inyecciones de cocaína mezclada con metanfetamina dos veces a la semana, además de beber whisky. A los 17, empezó a inyectarse heroína junto con metanfetamina o cocaína, También consumía LSD, que se inyectaba por vía intravenosa.

Como parte de la evaluación posterior a la condena, a Richard Smith le diagnosticaron esquizofrenia crónica; también se determinó que había sufrido lesiones múltiples en la cabeza. Según la psicóloga, no recibió tratamiento adecuado durante su juventud, y su enfermedad mental se vio agravada por su consumo de alcohol y drogas. La psicóloga concluyó que, en el momento del delito, la capacidad de Smith para adaptar su conducta a la ley estaba probablemente muy dañada. En la resolución dictada por el tribunal federal de primera instancia sobre el caso en 2005, el juez resolvió que, "para los estándares actuales", el hecho de que el abogado que defendió a Richard Smith durante el juicio "no solicitara fondos o el nombramiento de un psiquiatra para que le ayudara en la fase procesal de determinación de la pena no fue objetivamente razonable". Pese a ello, el juez confirmó la condena de muerte, declarando que, en virtud de la ley estatal -menos desarrollada- sobre esta cuestión vigente en 1987, no podía dictaminar que la conducta del abogado fuera "profesionalmente poco razonable" en aquel momento.

Tres miembros del jurado que juzgó a Smith han declarado que, si la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional hubiera sido una opción durante el juicio, habrían votado por ella, no por la muerte. Un cuarto miembro ha manifestado que cree que la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional es la "condena apropiada" en este caso. Otros dos han dicho que no se opondrían a que la condena de muerte se conmutara por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Dos de estos miembros del jurado han declarado que no les causó buena impresión la actuación del abogado defensor durante el juicio, y uno ha mencionado el "caso sin fundamento" que presentó en la fase de determinación de la pena. Otro recordó haber sentido que las dos principales testigos de cargo eran cómplices del delito y que "no se trataba de un caso de abrir y cerrar, en el que la culpabilidad de Richard Smith estuviera clara". Otra miembro del jurado señaló "todas las noticias recientes sobre condenas erróneas" y manifestó que ahora siente "una honda preocupación por el hecho de que el Estado ejecute al sr. Smith", que no era uno de "los peores de los peores" delincuentes ni era responsable del "peor de los peores" delitos para los que se supone que se reserva la pena de muerte en Estados Unidos.

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte, en todos los casos y en todos los países. Estados Unidos ha llevado a cabo 1.200 ejecuciones desde que se reanudaron los homicidios judiciales en 1977. Oklahoma ha sido responsable de 92 de estas ejecuciones. Por población, Oklahoma tiene el índice de ejecuciones más alto de Estados Unidos. Desde que ocupó su cargo el 13 de enero de 2003, el gobernador Henry ha recibido de la Junta de Indultos y Libertad Condicional seis recomendaciones de indulto para condenados a muerte (sin contar la de Richard Smith). Ha rechazado todas salvo dos. Durante el mandato del gobernador Henry se han llevado a cabo 37 ejecuciones en Oklahoma. En lo que va de año, se han llevado a cabo 12 ejecuciones en Estados Unidos, una de ellas en Oklahoma. Para más información sobre el caso de Richard Smith, consulten el documento de Amnistía Internacional USA: Second thoughts - Former jurors rethink death decision as execution approaches, del 26 de marzo de 2010, http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR51/025/2010/en