Amnesty International SECCIÓN PERUANA> INICIO / NOTICIAS OTROS SITIOS DE AI
ACERCA DE AI NOTICIAS DOCUMENTACIÓN ACTÚA CAMPAÑAS CONTACTO PUBLICACIONES
Amnistía Internacional
Amnistía Internacional
  
enlaces otros idiomas Chino Ruso Français Arabic English
header base


  Nuevo

Pasos hacia la abolición

Condenas a muerte y ejecuciones en el 2006
Datos y cifras sobre la pena de muerte 2006

Preguntas y repuestas sobre la pena de muerte

La pena de muerte es la violación más extrema de los derechos humanos y atenta contra el derecho a la vida, proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos. El siguiente informe resume algunas preguntas y respuestas sobre la pena capital y las razones por la que hay que erradicarla.

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción.

La pena capital es la negaci ón más extrema de los derechos humanos y consiste en el homicidio premeditado a sangre fría de un ser humano a manos del Estado y en nombre de la justicia. Viola el derecho a la vida que proclama la Declaración Universal de Derechos Humanos. Es el castigo más cruel, inhumano y degradante.

Nunca puede haber justificación para la tortura ni para el trato cruel. Al igual que la tortura, una ejecución constituye una forma extrema de agresión física y mental a una persona.

Si la mayoría de la gente se indigna cuando oye relatar casos de individuos a quienes se les han aplicado 100 voltios de electricidad en zonas sensibles del cuerpo para torturarlos, ¿no debería sentir aún más indignación por la aplicación de 2.000 voltios a una persona para matarla deliberadamente? El dolor físico que provoca la acción de matar a un ser humano no puede ser cuantificado, ni tampoco el sufrimiento mental de saber de antemano que se va a morir a manos del Estado.

La pena de muerte es discriminatoria y a menudo se utiliza de forma desproporcionada contra los económicamente desfavorecidos, las minorías y los miembros de comunidades raciales, étnicas y religiosas. Se impone y se ejecuta arbitrariamente.

La pena capital legitima un acto de violencia llevado a cabo por el Estado, y es inevitable que se cobre víctimas inocentes. Mientras la justicia humana siga siendo falible, no se podrá eliminar el riesgo de ejecutar a un inocente. Amnistía Internacional continúa pidiendo incondicionalmente la abolición de la pena de muerte en todo el mundo.

Al oponerse a la pena de muerte, ¿No está Amnistía INternacional mostrando falta de respeto hacia las víctimas de delitos violentos y sus familiares?
Al oponerse a la pena de muerte, Amnistía Internacional no intenta en modo alguno restar importancia ni dar su aprobación a los delitos de los que fueron declarados culpables los condenados a muerte.

Como organización hondamente preocupada por las víctimas de abusos contra los derechos humanos, Amnistía Internacional no trata de menospreciar el sufrimiento de los familiares de las víctimas de asesinato, cuyo dolor comparte plenamente. Sin embargo, la finalidad y la crueldad inherentes a la pena capital hacen que ésta resulte incompatible con las actuales normas de conducta civilizada y que sea una respuesta inadecuada e inaceptable
a los delitos violentos.

¿Qué responden al argumento de que la pena de muerte es una importante herramienta del estado para combatir el delito?
Demasiados gobiernos creen que pueden resolver problemas sociales o políticos urgentes ejecutando a unos cuantos presos, a veces a cientos. Demasiados ciudadanos de demasiados países siguen sin darse cuenta de que la pena de muerte no ofrece a la sociedad mayor protección, sino mayor embrutecimiento.

Científicamente, nunca se han conseguido pruebas convincentes de que la pena de muerte disuada del delito más eficazmente que otras penas. El estudio más reciente de resultados de investigaciones sobre la relación entre pena de muerte y tasas de homicidio, llevado cabo para las Naciones Unidas en 1988 y actualizado en 1996, concluyó: «[...] la investigación no ha conseguido demostrar científicamente que las ejecuciones tengan mayor efecto disuasivo que la cadena perpetua. Y no es probable que lo consiga próximamente. En conjunto, las pruebas científicas no ofrecen ningún respaldo a la hipótesis de la disuasión».

Continúa >>

 

ACERCA DE AI | NOTICIAS | AGENDA | DOCUMENTACIÓN | ACTÚA | CAMPAÑAS | ENLACES | PUBLICACIONES | CONTACTANOS | UNETE A AI