Sakineh Mohammadi Ashtiani, de 43 años y madre de dos hijos, condenada a muerte y recluida en la prisión de Tabriz, en el noroeste de Irán, podría ser todavía ejecutada. Alrededor del 7 de julio, a raíz de numerosas protestas internacionales, las autoridades de Tabriz pidieron al presidente de la Magistratura de Irán que accediera a sustituirle la condena de muerte por lapidación por una de ahorcamiento. (more…)























