(Londres) Salil Shetty, nuevo secretario de Amnistía Internacional, ha comenzado hoy su primer día completo en el cargo prometiendo hacer todo cuanto pueda para garantizar que los gobiernos respetan los derechos humanos de los grupos más pobres y vulnerables de mundo.
“Soy muy privilegiado por tener la oportunidad de dirigir el movimiento en su lucha por poner fin a la represión y la injusticia –ha manifestado Salil Shetty–. Con los retos tradicionales que persisten en materia de derechos humanos y varios retos nuevos a los que se enfrenta el mundo, la necesidad de contar con Amnistía Internacional en tanto que voz destacada contra las violaciones de derechos humanos es mayor que nunca.”
Renombrado experto en cuestiones de pobreza y derechos humanos, Salil Shetty ha hecho hincapié en la urgencia de garantizar que los gobiernos sitúan los derechos humanos en el centro de sus esfuerzos por erradicar la pobreza. Lo líderes mundiales se reunirán en la sede las Naciones Unidas en Nueva York en septiembre para examinar el progreso realizado en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, principal iniciativa mundial de la ONU para abordar la pobreza.
Salil Shetty ha elogiado la dedicación de los 2,8 millones de partidarios de Amnistía Internacional de todo el mundo que hacen campaña para proteger los derechos humanos.
“En todos los lugares a los que viajo se tiene a Amnistía Internacional en muy alta estima por su poderosa base de afiliados, la alta calidad de sus investigaciones y su incisivo y eficaz trabajo de campaña –ha manifestado el nuevo secretario general–. La solidaridad y el compromiso de nuestros seguidores, sumados a la potencia de nuestros análisis, son una poderosa fuerza con la que producir cambios, como Amnistía Internacional lleva decenios demostrando.”
Al exponer sus prioridades, Salil Shetty ha explicado que se propone aprovechar los puntos fuertes básicos de Amnistía Internacional. Ha destacado la necesidad de nuevas campañas que afiancen la rendición de cuentas y lleven ante la justicia a los responsables de abusos contra los derechos humanos.
Otras áreas de acción serán los renovados esfuerzos por poner fin a las detenciones ilegales, abolir la pena de muerte, acabar con la discriminación y proteger los derechos de las personas migrantes.
El nuevo secretario general de Amnistía Internacional ha puesto de relieve la indivisibilidad de todos los derechos y ha dicho que es necesario encontrar nuevas formas de relacionar de manera más sistemática los derechos económicos, sociales y culturales con los derechos civiles y políticos.
Durante los últimos seis años, Salil Shetty ha sido director de la Campaña del Milenio de las Naciones Unida, iniciativa contra la pobreza que pide mayor rendición de cuentas de los gobiernos en la lucha contra el hambre, la enfermedad y el analfabetismo. Por medio de la Campaña del Milenio, Shetty ha sabido animar a la sociedad civil, los medios de comunicación, el sector privado y los gobiernos locales a prestar un fuerte apoyo basado en la fe a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.















Todo eso esta muy bien, pero debe ser para todos; sino, aqui un comentario de una madre que infelizmente perido a su hijo, en manos de un delincuente, que es apoyado por tu organizacion:
Hace poco, las madres de PANDILLEROS encarcelados, realizaron una manifestación, exigiendo los “DERECHOS” de sus hijos. ¡Hay que ver que hay gente descarada!
Acá está la respuesta de una madre ciudadana, hacia la madre que
protestaba.. .
DE MADRE A MADRE:
“Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente
manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.
Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo
que supone económicamente para tí, ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia.
Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha
manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la
misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc.
Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.
Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.
Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo
visitarlo los domingos, porque trabajo incluso los sábados para el
sustento y educación del resto de la familia.
Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.
Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo.
En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el cementerio.
¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi
casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.
Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades, que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento.
¡Ni siquiera para decirme cuáles son MIS DERECHOS!